Luis Fernando López Parra
Aunque el gobierno de Vicente Fox Quesada ha reiterado en varias ocasiones que la Comisión Federal de Electricidad (CFE), no se privatizará, existen indicios, como los apagones, el agotamiento de reservas del fluido y la apertura a la inversión extranjera, que muestran esta tendencia.
Incluso a nivel regional son constantes los cortes en el servicio, que han provocado hasta protestas de usuarios de las zonas rurales, principalmente de los altos del norte de Sinaloa, donde ante cualquier llovizna duran hasta tres días para restablecer el fluído.
El caso del apagón del pasado 23 de mayo, donde casi cuatro millones de usuarios se quedaron sin servicio por más de cuatro horas fue el primer aviso de los problemas que enfrenta la paraestatal para cubrir la demanda, lo que ya es una constante en el centro del país.
Existen casos de poblaciones de Choix y El Fuerte donde la reparación de averías ha durado semanas, con las consabidas molestias y daños en los aparatos electrodomésticos, que nunca son resarcidos por la paraestatal que sólo se justifica con el problema de la distancia.
El propio superintendente de la CFE, José Antonio Lizárraga Arce, reconoce que los trabajos de mantenimiento en dichas regiones siempre se concluyen después de los plazos programados, ya que la falta de caminos y lo intrincado de la sierra a veces no permite realizar dichas labores.
RESERVAS AGOTADAS
El otro problema que enfrenta el sector eléctrico nacional, es el agotamientos de las reservas, que de no darse una inversión directa para cubrir la creciente demanda de los próximos tres años, el racionamiento y apagones serán parte de la cotidianidad en el país.
Según un reporte de la Secretaría de Energía, por ejemplo en abril se tuvieron reservas probadas apenas por encima del 6 por ciento, cifra mínima que se requiere para enfrentar la demanda de energía en el país. Incluso en mayo hubo días en que se estuvo a menos del 2 por ciento de dichas reservas.
Leticia Campos, investigadora de la UNAM, argumenta que la falta de inversiones en la generación de energía eléctrica entre 1995-1997, mantiene sobreexplotadas las plantas generadoras del fluído, ya que al no haber interrupción no se les puede dar mantenimiento.
El consumo nacional de energía eléctrica en 1976 era de 44 mil 913 gigavatios por hora (gv/h), mientras que durante 1999 fue de 203 mil~ gv/h y sólo se generaron 180 mil 916, lo que habla ya de un déficit de cerca 323 mil gv~/h de ese tiempo a la fecha, agrega.
Mientras en 1976 había una margen de reservas de 19.7 por ciento, en los últimos dos años han estado entre el 2.8 y el 1 por ciento, lo que muestra los riesgos de nuevos apagones,
como el ocurrido en mayo pasado en Sinaloa y Sonora, que afectó a cerca de cuatro millones de usuarios.
NUEVAS INVERSIONES
Pese a que desde diciembre de 1992 se aprobó la participación de los particulares en la generación de energía eléctrica para algunas regiones del país, a partir de 1994 ho ha habido nuevas inversiones, lo que ha mantenido estancada a la industria eléctrica.
La iniciativa privada ha invertido en los últimos nueve años mil 412 millones de dólares y las principales empresas son las españolas Iberdrola y Unión Fenosa, así como la canadiense Transalta, que tienen sus complejos en la zona noroeste del país principalmente.
Fue precisamente en una de esas plantas, la conocida como Libertad, la que provocó el apagón de mayo, ya que al estar haciendo pruebas en un generador sobrevino un corto circuito múltiple que ocasionó una sobrecalentamiento en las turbinas que generó la interrupción del servicio.
Los daños no fueron mayores, pues en Sinaloa y Sonora se pusieron en operación las hidroeléctricas de las presas, lo que permitió que en algunas regiones el servicio se restableciera a los pocos minutos, pero las pérdidas siguen sin ser cuantificadas por la CFE.
CONGRESO Y CONTROVERSIA
Aunque un sector del PAN y algunos empresarios han manifestado el interés por la privatización de la CFE y la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, el presidente Vicente Fox Quesada en varias ocasiones ha declarado que no habrá tal iniciativa.
Pero la verdad es que la famosa controversia constitucional que el Congreso de la Unión interpuso ante la Suprema Corte de la Justicia de la Nación, denota que el gobierno federal en el fondo sí quiere la inversión total en la industria eléctrica, pero no puede hacerlo.
También hay que tomar en cuenta que mientras no saque adelante la reforma hacendaria y no logre mejorar su relación con las fracciones de los partidos tanto en la cámara de senadores como de diputados, no habrá posibilidades de plantear un tema tan candente.
Además tiene pendiente la respuesta, que por ya varios años han planteado los usuarios y empresarios de Sinaloa, a la rebaja de tarifas que han limitado el crecimiento industrial y son una carga en el presupuesto familiar y más en las temporadas de calor.
PERDIDAS POR ROBO Y APAGONES
Tres mil millones de pesos en pérdidas al año reportan las compañías de servicio eléctrico del país, por el robo que realizan ambulantes, usuarios piratas y por apagones, revela un documento dado a conocer por la Secretaría de Energía en mayo pasado.
En el caso de la Compañía de Luz y Fuerza, los daños han sido mayores, ya que esta paraestatal enfrenta serios problemas financieros y de operación, que se han visto acrecentados por el robo de energía en las grandes ciudades del área metropolitana donde
presta el servicio.
Aunque la Comisión Federal de Electricidad (CFE) absorbe casi el 75 por ciento de las pérdidas por robo y apagones, ya que cubre la mayoría del servicio eléctrico en el país, hasta el momento ha mantenido cubierta la demanda pese a las protestas de los usuarios.
A nivel regional la explosión de transformadores y los daños en la red eléctrica ha sido una constante cada periodo de lluvias, pero también algunos particulares, principalmente vándalos o gente sin oficio se han dedicado por siempre a causar destrozos en las instalaciones.
SE INCREMENTAN PROTESTAS
Desde principios de mayo y durante los últimos dos meses se han incrementado las denuncias en los medios de comunicación por la suspensión en el servicio, ya que aunado a los daños que orilla la falta de fluído, las molestias por el calor que se ha dejado sentir son justificadas.
El propio dirigente de la Canaco local, Josué Sánchez Ruelas, en varias ocasiones ha solicitado públicamente a la CFE que responda por los daños que se han ocasionado en los aires acondicionados y equipos de cómputo de las empresas, pero a la fecha la CFE sigue muda.
Dirigentes de organizaciones sociales, como Juan Sarabia Barraza, del Comité de Usuarios de Los Mochis, que por años ha luchado por la rebaja en las tarifas, se muestra decepcionado de la prepoetencia con que actúan los funcionarios de la paraestatal.
Incluso hasta el mismo presidente municipal de Choix, Miguel Angel Avila Piña, apoyado por los partidos políticos de la zona de los altos, han propuesto tomar las plantas hidroeléctricas para demandar mejoras en el servicio que presta la CFE.
Pero la respuesta dada por el superintendente de la CFE en la zona norte, José Antonio Lizárraga Arce, fue en el sentido que las quejas hasta ahora hechas por los usuarios y dirigentes empresariales son "clara muestra" del buen servicio que ha prestado siempre la paraestatal
No hay comentarios.:
Publicar un comentario