Ante el florecimiento de este tipo de
negocios en la ciudad, la sociedad se pregunta:
¿Quien los regula y quien los abastece?
Siguen operando depósitos ilegales de combustibles
sin la menor medida de seguridad y sin control fiscal.
Clausura Comuna 15, pero cerca de 20
continúan vendiendo diesel subsidiado
Luis Fernando López Parra
Para la señora Laura Valenzuela, al igual que muchas personas que les ha tocado vivir cerca de un depósito de combustibles, la rutina no podrá cambiar en tanto las autoridades no cumplan con la regulación de este tipo de negocios que abundan en la ciudad.
Mientras atiende a uno de sus pequeños hijos, rememora que además de sufrir por la falta de empleo permanente, también tiene que convivir con la zozobra que le causa la presencia de unos tanques con más de 100 mil litros de diesel que se encuentran en la Zona Industrial.
"Vivimos con el Jesús en la boca ante el temor de que en cualquier momento explote y más cuando nuestros hijos pasan por ese lugar o juegan cerca del depósito".
Ubicado frente a las bodegas de la Asociación de Agricultores del Río Fuerte Sur (AARFS), este negocio al parecer no cuenta con el permiso correspondiente, ni aplica las medidas mínimas de seguridad para evitar un incendio, cuando menos.
En circunstancias parecidas se encuentran poco más de 20 depósitos con venta ilegal de diesel que se encuentran en el municipio.
PROBLEMA DE VARIAS DIMENSIONES
La venta clandestina de combustibles se ha convertido en un problema de varias dimensiones, ya que por una parte se encuentra el riesgo que representa para la ciudadanía que vive en los alrededores de los depósitos y por otra, las violaciones a la normativa jurídica y ecológica.
Pese a que las autoridades de los tres niveles de gobierno han implementado acciones para regularizar este tipo de negocios,-clasura de varios de ellos- existen todavía un número considerable de negocios que amparados en la corrupción y la impunidad operan de manera ilícita.
Para los expendedores establecidos representa una competencia desleal, según Carlos Miguel Salgueiro, presidente de la organización nacional de expendedores de petroleo en la zona norte, ya que además de la evasión de impuestos que ello representa, en la mayoría de los casos no cumplen con las normas sanitarias, de seguridad y de impacto ambiental.
De la misma forma los puestos clandestinos, al igual que los aguajes cerveceros, se han convertido en una fuente de ingresos fuera del control fiscal, según se observa por el rápido crecimiento que han experimentado en los últimos meses este tipo de negocios solapados por autoridades de los tres niveles de gobierno.
Incluso empleados de Petróleos Mexicanos (Pemex) en complicidad con funcionarios de las plantas "ordeñan" los excedentes que logran extraer de los depósitos de la paraestatal y venderlos en los propios negocios bajo su control o entregarlo a los mismos expendedores clandestinos, según se ha comprobado en reiteradas ocasiones por publicaciones aparecidas en los diferentes medios de comunicación.
Existe también la premisa que la mayoría de los combustibles que se expenden en este tipo de negocios sin permiso, son adquiridos de cooperativas y pescadores que lo reciben como apoyo a la actividad que desarrollan en bahías, esteros y alta mar.
En ello sin duda Pemex, Secretaría de Energía (SE) y la misma Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa) tienen algo de responsabilidad, ya que su obligación es hacer cumplir todo la normativa de impacto ambiental y seguridad para la operación de este tipo de negocios.
Pero ante todo el riesgo de desgracias personales, por explosiones como las ocurridas en San Juanico, Estado de México; Guadalajara, Jalisco y otras ciudades importantes del país, se han dado por la falta de actuación a tiempo y las corruptelas de los funcionarios encargados regular el funcionamiento de este tipo de negocios.
VIOLAN LEY CUATRO DEPOSITOS
El pasado 24 de julio la comuna clausuró un depósito de combustibles en la zona industrial, por no contar con el permiso correspondiente, pero nunca fue revelado el nombre del propietario y al parecer en los próximos días podría volver a operar al pagar la multa correspondiente.
Durante el operativo de las autoridades solamente se supo que el despachador es Omar Napoleón Acosta Ramírez y que al depósito, con una capacidad de 110 mil litros, lo surtía la empresa Combustibles Tepescuincle S.A., propiedad de Patricia María Carrillo Parada.
Esta misma persona reveló que el dueño del depósito, que opera desde hace ya tres años, ya estaba arreglado con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Procuraduría Federal Consumidor (Profeco), Protección Civil, policías y hasta con algunos vecinos.
Pese al riesgo que representa para las 150 familias que habitan esa zona de la ciudad, el director de Desarrollo Urbano y Ecología, Juan Lorenzo Macías Urías, afirma que de acuerdo con el uso del suelo y el permiso de los propietarios del depósito, tendría prioridad para seguir expendiendo sin mayor problema.
En la Villa de Ahome, el pasado sábado, fueron clausurados tres depósitos clandestinos propiedad de Edmundo Nafarrete, en los cuales almacenaba un total de 18 mil litros que expendía sin las medidas de seguridad requeridas para la operación de este tipo de negocios.
Salvador Robles Valdez, coordinador municipal de Protección Civil, informó que de los tres depósitos, uno tenía 10 mil litros combustible, otro de 5 mil y una camioneta con tanque de 3 mil litros, con la cual abastecía a los vehículos en el campo.
Ese mismo día se clausuró otro depósito irregular ubicado a la orilla de la carretera al aeropuerto, pero no fue proporcionado el nombre del propietario.
CLAUSURADOS 15 NEGOCIOS
En lo que va de la actual administración se han clausurado un total de 15 negocios de este tipo y que continuarán trabajando para lograr que se regularicen, así como atendiendo las denuncias de la ciudadanía al respecto, informa Juan Lorenzo Macías Urías.
El director de Desarrollo Urbano y Ecología indica que la mayoría de los negocios clandestinos con venta de diesel se ubican en la zona urbana y precisamente es donde aumenta el riesgo de peligro para las viviendas aledañas a estos expendios.
El funcionario municipal asegura que seguirán realizando los operativos de vigilancia de lugares donde puedan expender ilícitamente el combustible.
Es importante, recalca, que la ciudadanía apoye a las autoridades denunciando este tipo de actos irregulares que por ser ilícitos obviamente no están a la vista del público.
"Muchas veces los inspectores cuando realizan sus recorridos, pasan y no se percatan de estos lugares clandestinos porque se encuentran en lugares bardeados, pero la ciudadanía sí se puede dar cuenta de esto y nos ayudaría mucho".
Macías Urías dice que una vez realizada la denuncia, las autoridades pueden actuar contra estos expendedores clausurando los negocios de combustible clandestinos.
"Nos interesan dos aspectos, que estamos coordinados con protección civil y ecología porque nosotros partimos desde el punto de vista de ecología, ya que esta dirección es la responsable de investigar todo lo relacionado con la contaminación y regulación ambiental".
Reconoce que un expendio clandestino de combustible afecta el entorno y el medio ambiente, independientemente del grave riesgo que resulta estar operando una planta de este tipo en condiciones irregulares porque no cubre los requisitos de seguridad e higiene.
Hasta el momento, agrega, sólo cuatro de los quince negocios clausurados están en proceso de regularizar su operación cumpliendo con los requisitos indispensables que exigen las leyes en materia ecológica.
Ante la creciente demanda de combustible que se dará con el inicio de la captura de camarón en los diferentes campos pesqueros, la campaña será permanente para detectar este tipo de negocios, admite.
Como es sabido, los pescadores utilizan este tipo de carburantes en sus embarcaciones, explica, y es posible que por el incremento en su demanda surgan más expendios irregulares para abastecerlos.
POCO MAS DE 20 DEPOSITOS EN AHOME
Pese a la negativa de las autoridades, en el municipio existen cuando menos poco más de 20
establecimientos irregulares que expenden diesel marino y subsidiado a menor precio que las estaciones de servicio de Pemex.
Casi la totalidad de los expendios ilícitos y que no cubren la totalidad de la medidas de seguridad, higiene y control de contaminantes, se encuentran en la zona urbana y de mayor densidad poblacional, lo que los convierte en un riesgo para la población que vive en sus alrededores.
Por la carretera Los Mochis-Topolobampo, frente a conocido balneario, está uno que pertenece a la Alianza de Transportadores Urbanos y Suburbanos de Los Mochis y aunque no cumple con todos los trámites, las autoridades esperan que en los próximos meses se regularice.
Otro más se encuentra en Santos Degollado y Camino Cañero (calle 21 de Marzo), pero según los funcionarios municipales, estatales y federales han acudido a clausurarlo, sin embargo, no lo han hecho porque no lo han encontrado abierto.
Otros de los más conocidos hasta el momento son el que se encuentra por la carretera Internacional rumbo a la salida norte de la ciudad, junto a El Trébol; uno más en la Francisco I. Madero entre Belisario Domínguez y Aldama.
COMPETENCIA DESLEAL: GASOLINEROS
Para Carlos Miguel Salgueiro, presidente de la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo Zona Sinaloa, la venta ilegal de combustibles subsidiados se ha convertido en una competencia desleal para este sector de servicios, ya que los clandestinos no pagan impuestos.
Aunque reconoce que no tiene conocimiento directo de este tipo de negocios, en los últimos años los dueños de las gasolinerías han experimentado una baja del cerca del 15 por ciento en las ventas de combustibles, principalmente diesel.
El surgimiento de este problema, comenta, es responsabilidad de las autoridades encargadas de vigilar que se cumpla con la normativa, pero desafortunadamente desde hace tiempo muchos funcionarios se han olvidado de que son servidores públicos y ahora sólo buscan servirse.
"Si nosotros para lograr la instalación de una estación de servicio tenemos que hacer una serie de trámites burocráticos y para mantener vigente la concesión cumplir con otro tanto de normas sanitarias, ecológicas y de seguridad, no entiendo por qué funcionan este tipo de negocios".
Miguel Salgueiro afirma que la falta de rigor de las autoridades ha propiciado ahora que hasta el gas butano y el diesel marino se expendan de manera abierta, sin que se les obligue a cumplir con una mínima de las regulaciones que contempla la ley.
Es lamentable que los pescadores de alta mar y los propietarios de granjas acuícolas no reciban los apoyos suficientes para desarrollar sus actividades, debido a que personas sin escrúpulos hagan uso indebido de los subsidios que se canalizan a través de este tipo de combustibles, dice.
Además, explica, cómo es posible que a los concesionarios se les apliquen descuentos en los ingresos vía declaración fiscal y se les apliquen fuertes multas en caso de no respetar regulaciones, mientras los clandestinos operan impunemente.
DEPOSITOS, BOMBAS DE TIEMPO
Pero no solamente los depósitos ilegales de diesel deben ser sometidos a un mayor control, sino que las cientos de estaciones expendedoras de gas LP también deben ser reguladas, ya que representan un serio riesgo para la población, insiste el líder de los gasolineros, Carlos Miguel Salgueiro.
No se trata, apunta, de que se registre una tragedia de grandes dimensiones, como las ocurridas en otras ciudades del país, para empezar a vigilar y cerrar establecimientos que además de no cumplir con la ley representan un serio peligro para la ciudadanía.
Ya no nada más la población, explica, sino los mismos trabajadores que laboran, así como los clientes que acuden a este tipo de negocios se exponen a una situación de riesgo al vender combustibles con un alto grado de explosividad.
"Si los mismos Bomberos acuden a las gasolinerías a verificar que se tengan extinguidores y revisar los grados de explosividad en los tanques de almacenamientos y el drenaje de la ciudad, de igual forma deben acudir las autoridades con los clandestinos para que se regularicen".
Carlos Miguel Salgueiro manifiesta que mientras no se haga cumplir la ley en toda su extensión, la proliferación de este tipo de establecimientos seguirá creciento en detrimento de la economía de los expendedores concesionarios de Pemex.
NO HAY DENUNCIAS: PROFECO
Aunque la delegada de la Profeco en la zona norte, Beatriz Adriana Villa Romero, admite que esta dependencia no tiene injerencia directa en la regulación de permisos y concesiones para expender combustibles, en caso de alguna queja por violaciones en precios y medidas sí interviene.
De ser negocios que no estén dados de alta ante Hacienda, comenta, se turnan los casos a las autoridades federales correspondientes para que se regularice su situación fiscal y administrativa, pero hasta la fecha no se tiene conocimiento de ninguna denuncia directa.
Por su parte, el delegado de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (Secofi), Jacinto Apodaca Valdez, informa que la otorgación de permiso y concesiones corresponde a la Secretaría de Energía, ya que la dependencia a su cargo desde hace seis años dejó de supervisar este tipo de negocios.
Para la regulación y control de los establecimientos concesionados o con permiso son Pemex y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), las encargadas de vigilar que cumplan con las medidas de seguridad, higiene y control de la contaminantes, precisa.
NIEGAN INFORMACION EN PEMEX
En diversas ocasiones se solicitaron entrevistas con los funcionarios de Pemex para tratar este asunto, pero en la primera quincena de agosto no se logró contacto alguno, ya que la mayoría de los encargados de las oficinas locales se negaron a proporcionarla.
Después de varios intentos posteriores, cuando una secretaria de las oficinas de Pemex
Refinación de Topolobampo proporcionó los teléfonos de la oficina regional de Mazatlán, fue como se pudo acceder a los responsables de vigilar los depósitos concesionados.
Luego de dos días de llamadas telefónicas y recados, el superintendente, Raúl Molina Sandoval, quien supuestamente se encontraba en la ciudad de México, al final se ocultó, ya que en el último intento de comunicación, ni el teléfono contestó.
La propia secretaria del funcionario de la paraestatal, al contestar el auricular el miércoles pasado, se comprometió a pasarle el recado para que atendiera la inquietud sobre el tema, pero el jueves después de las 13:00 horas nadie contestó el teléfono 80-03-77.
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